Ella, la luz bajo un azul
cielo de zamba,
una ilusión matinal,

un beso tibio en la piel.

Entre los cerros,
mi flor de terciopelo,
el viento suavemente
acariciándonos.

Para dejar su rocío
en mi pañuelo,
para encontrar de nuevo
el tiempo del amor.

Parece hallar el ventanal
de la distancia,
el sol en el tabacal
y algún sendero hasta mí.

Que viene a hablarme otra vez
de la nostalgia
y trae hasta los álamos
su arena gris.

Pero el ayer no es ayer
en nuestras almas,
y sólo importa el tiempo
desde que te vi.

Y todo aquí tal vez
lo imaginé
mucho antes de encontrarte
por primera vez,
los dos en una misma forma de querer,
que nunca se termine, abrázame.
Si acaso fuera un sueño
y no te vuelvo a ver,
no dejes que despierte,
abrázame.

Para escapar lejos del mar,
de la rutina,
tiene un “allá” del adiós
y algo de olvido el ayer.

El horizonte un rubor
en las mejillas
y tu sonrisa un vuelo
que no pudo ser.

Antes que un manto
de noche apague el día,
que nos entienda el tiempo
lo que nunca fue.

Contigo andar,
no quiero hallar la despedida,
ni algo que me haga buscar
lo que a tu lado encontré.

Que no te aparte de mí
la lejanía,
que no te sienta mía
sin saber después.

Que me acompañe tu amor
toda la vida,
y te halle aquí prendida
en cada amanecer.

Y todo aquí tal vez
lo imaginé
mucho antes de encontrarte
por primera vez,
los dos en una misma forma de querer,
que nunca se termine, abrázame.
Si acaso fuera un sueño
y no te vuelvo a ver,
no dejes que despierte,
abrázame.

Комментарии